Home

Punk is dead, dicenHace tiempo que aquí nadie se escandaliza al ver a unos chavales pegando berridos y maltratando guitarras durante minuto y medio. Pero en febrero de 2012 el punk rebrotó de la manera más improbable: en Rusia, en una iglesia y de la mano de unas chicas con pasamontañas de colores chillones.

Con toda la rabia -y un punto de inocencia, como después reconocerían-, las Pussy Riot subían al altar de la simbólica catedral de Cristo Salvador de Moscú para vomitar contra la connivencia entre la iglesia ortodoxa y el Estado con su plegaria punk “Virgen María, llévate a Putin”. Ahora, un documental y un libro cuentan el ascenso de Nadia, Masha y Katia al cielo de los mártires por la libertad de expresión.

PUSSY RIOT: EL LIBRO

Pussy Riot libro

La editorial barcelonesa Malpaso trae a España “Desorden púbico: una plegaria punk”, que reune textos escritos en prisión por las Pussy Riot encarceladas, letras de sus viscerales canciones y textos de apoyo de Yoko Ono, Bianca Jagger o Peaches.

“Buscábamos ensayos de combate y topamos con el libro que en Estados Unidos publicó Feminist Press -cuenta a Politipop el editor de Malpaso, Malcolm Otero Barral-. Nos preocupaba que pudiera estar demasiado vinculado a la actualidad, pero enseguida vimos que el discurso de las Pussy Riot estaba muy bien armado y que iba más allá de unas chicas que cogen una guitarra y se ponen un pasamontañas”.

“Cambiamos el título del libro [el original se llama “Pussy Riot! A Punk Prayer for Freedom” NdP] para hacer un sutil juego de palabras con el nombre del grupo, pero el 99% no lo capta y lo llama “Desorden Público”, con L, y no “Desorden Púbico”. A lo mejor lo hicimos tan sutil que parece una errata [risas]“. Malpaso seguirá dando guerra en los próximos meses publicando “Desobedece”, de Noam Chomsky, y el libro en el que el colectivo Femen explica su lucha.

PUSSY RIOT: EL DOCUMENTAL

Un buen complemento al libro es el documental “Pussy Riot: Una plegaria punk”, dirigido por Mike Lerner y Maxim Pozdorovkin y producido por HBO. Lerner y Pozdorovkin toman partido desde la cita inicial de Bertolt Brecht: “el arte no es una herramienta para reflejar el mundo, sino un martillo con el que darle forma”.

Donde unos ven a tres chicas encarceladas por blasfemia, el docu las muestra como las tres primeras heroínas globales de la libertad de expresión en la era Twitter. Aunque no faltan sus padres, que las dibujan como unas jóvenes testarudas; también hay testimonios de fanáticos ortodoxos, que ven en ellas unos demonios determinados a destruir a la Iglesia y al Estado.

Con su severo y desproporcionado castigo, Putin hizo a las Pussy Riot más grandes de lo que nunca soñaron. Si crecer acaba con su actitud punk, nos quedarán un documental y un libro como testimonios de que la rabia, como la vida, pueden brotar y crecer en los lugares más insospechados.

PD: Podéis escuchar aquí o a continuación la versión radiofónica del post con la entrevista con Malcolm Otero Barral de Malpaso Editorial en el Directe 4.0 (a partir del 27’33”)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s